Los majosos que me siguen

viernes, 30 de noviembre de 2012

Capítulo 56

-Lo comprendo-dijo Chelsea.
-Voy a irme porque creo que debería hablar con Lucas-dijo Phoebe mientras se iba.
-Chao.
Phoebe llamó a Lucas, para su suerte, todavía no había cambiado de número por lo qué no le costó nada localizarle.
-¿Quien es?-dijo Lucas.
-Phoebe. Necesito hablar contigo.
-¿Por qué?
-Porque quiero darte mi contestación. ¿Donde nos podemos ver?
-¿En Palm Springs?
-¿Cerca de mi casa?
-Claro. Nos vemos allí.
Phoebe se fue hacia Palm Springs, fue a donde habían quedado. Allí fue donde se besaron Lucas y ella por primera vez. Lo recordaba perfectamente, 4 de julio del 2009, bajo los fuegos artificiales. Fue muy romántico. También conoció en ese lugar a Amelia. Esperó hasta que llegó Lucas.
-¿Qué querías?-dijo Lucas.
-A ti.-dijo Phoebe mientras agarraba a Lucas por el cuello y acercaba su cabeza a la de él.
-¿Querías o quieres?-dijo él.
-Quiero.-dijo mientras le besaba dulcemente.
Él la besó. Ninguno de los dos se podía creer lo que estaba ocurriendo, pensaban que sería un sueño. Pero no lo era. Creían que nadie los miraba, pero se equivocaban.
-¿Te lo puedes creer?-dijo Austin.
-No durarán-dijo Max.
-¿Por qué?
-Porque él tendrá que volver a Florida y ella a Nueva York. Pronto volverás a estar con ella.
-¿Cómo?-dijo Austin
-Necesito que vuelvas con ella. Phoebe es una gran chica pero él no. Simplemente si se va y la deja enamorada, volverá esa Phoebe que era impredecible.
-Y eso no puede ocurrir.
-Por eso se fueron a Alford, pero no llevó esa ropa que no nos gustaba.
-Claro. No podemos dejar que Phoebe vuelva a caer.
-Exactamente. Volverá a ser la Phoebe problemática del 2005.-dijo Max
-Que terminó en el 2008
-Para volver en el 2010
-Que se volvió a ir por su universidad en el 2011
-Y que no queremos que vuelva en el 2012 ¿Verdad?
-Verdad, pero es difícil porque si está enamorada de él, nosotros no podemos hacer nada.
-Algo podremos, es mi hermana pequeña. No podemos dejar que sea lo que era.
-Ella misma ¿No?-dijo Austin.
-Por mucho que me duela decirlo, tienes razón. No puede ser ella misma. Sería la destrucción de todo por lo que hemos trabajado tanto. ¿La recuerdas cuando era más pequeña? Con 12 años.
-Sí, siempre sonriente, cuando cumplió los 13 fue algo horrible, en clase siempre contestaba mal a los profesores, se peleaba con esas arpías con las que andaba por ahí...
-Lo recuerdo perfectamente, no salía de casa, nunca.
-Era bastante rara, pero era ella.
-Ojalá pudiera seguir siéndolo ¿No crees?-dijo Max.
-Sí, pero podría, aunque ahora es una de las personas más conocidas porque una chica de 20 años que está controlando todo, que tiene tantos millones de dólares es bastante llamativa. Además de conocida.
-Sí. Es verdad. Necesita que alguien la haga ser feliz para poder ser ella misma pero feliz.
-Exactamente, ¿Donde está?-dijo Austin mirando hacia Lucas que estaba solo.
-Vamos a preguntarle a ese.
Max y Austin se acercaron a Lucas.
-Donde está-dijo Max
-No sé, dijo que tenía algo que hacer. Que nos veríamos en unos días.
-¿En unos días? Mañana os tendréis que ver ¿No? Si trabajas en la empresa con la que tiene una reunión-dijo Max
-Pues no sé, ha dicho que tenía cosas que hacer.
-En serio tío, aun por encima de que me la quitas no hagas el tonto y dinos donde está-dijo Austin
-¡Que no lo sé! ¡Dijo que tenía que hacer una cosa!
-¿Que cosa?-dijo Max
-Ni idea, se fue al hotel.-dijo Lucas
-Nos volveremos a ver-dijo Austin.
Fueron hacia el hotel donde se alojaba Phoebe, preguntaron en recepción para saber en que habitación se quedaba Phoebe. Se llevaron una sorpresa. Phoebe se acababa de ir. No sabían a donde, pensaron que podía haber vuelto a Nueva York pero era bastante dudable.

Phoebe cogió un tren hacia Nueva York, quería irse de allí. Volvía a sentir presión sobre ella. No podía quedarse más tiempo, toda la gente de Los Ángeles la miraba como si hubiera hecho algo malo. Cuando llegó a Nueva York lo primero que hizo después de irse a su casa fue llamar a Daniel. Le dijo que ella estaría en Nueva York, que era un punto más estratégico para su cometido. Después fue a la peluquería, la gente la reconocía porque hacía unos meses tanto ella como su hermano salieron el la televisión y en todos los periódicos del país. Luego volvieron a salir en todos los medios por la subida de nivel de la empresa, además de en un programe de televisión muy popular. La gente la reconocía. No quería seguir pareciendo una pija de California. Al salir ya no se parecía a como era antes, ahora era morena completamente, había hecho un buen trabajo con ella en la peluquería, lo siguiente que quería hacer era cambiarse el nombre. No le gustaba el suyo pero además no quería que la reconocieran por el apellido. Pensó en distintos nombres hasta que al final se decidió por Amanda, pero también cambiaría su apellido. Jones, ese sería su nuevo apellido. Amanda Jones, le gustaba como sonaba. 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Capítulo 55

-Lucas, yo...
-¡¡Phoebe!!-gritó alguien desde la orilla
Phoebe se giró y fue lo más rápido que pudo hacia su hermano.
-¿Que pasa?-dijo Phoebe.
-¡Alicia está embarazada!-dijo abrazando a su hermana pequeña.
-¡Que bien!-dijo Phoebe
-Sí, ¿Verdad?
-Es maravilloso.
-¿Que pasaba con ese?-dijo Max mirando a Lucas con desprecio.
-No le llames "ese" como si hubiera hecho algo malísimo. Por favor.
-¿Como quieres que le llame?
-Lucas, llámale Lucas y ya está.
-¿Que pasaba?
-Recuerdos pasaban.
-Phoebe, por favor, no hagas ninguna estupidez por favor. Sólo quiero que te comportes usando la cabeza para pensar en que tipo de cosas te metes y que no hagas el tonto.
-¿Que te pasa?
-Que ese chico no me gusta, ni me gustó nunca. No me parece de fiar. Sí, sé que fue tu primer novio que duró casi un año y todo eso. Sé que fue el único con el que querías estar. Pero Phoebe, piensa por favor en todo lo que pasó mientras estabas en Alford, cuando nos tuvimos que ir de allí lo mal que lo pasaste. Él también se tendrá que ir en algún momento.
-Dos días. Se quedará dos días más.
-No pretendas que te dedique dos días completos a ti.
-¿Por?
-Porque no. Me tengo que ir.-dijo Max yéndose
Phoebe le observó alejarse, buscó a Lucas con la mirada pero no le encontró. Miró hacia todas partes hasta que se rindió, cogió sus cosas y se fue a una cafetería donde le encontró.
-Lucas, tenemos que hablar.
-¿Por qué?
-Porque me acabas de decir que querías besarme.
-Pero tú no quieres, así que aquí se han acabado las cosas. Nos veremos mañana en la reunión.
-No. No quiero irme ya. Quiero quedarme contigo.
-¿En serio?-dijo Lucas mirándola asombrado
-Muy enserio-dijo Phoebe mientras se acercaba a él.
Phoebe estaba dudando sobre que debía hacer, claro que quería besarle pero no sabía si debía. Tuvo suerte, Chelsea estaba allí.
-Hola Phoebe-dijo Chelsea sonriente
-¿Qué tal Chels?
-De maravilla ¿Y tú?
-Bastante bien
-¿A que se debe tu presencia aquí?
-Trabajo pero en unos días volveré a Nueva York, a trabajar en la sede de allí.
-Es verdad, Robinson Global ¿No?
-Exactamente. Necesito volver además de qué tengo ya el primer mes pagado pues tengo allí todas mis cosas.
-Comprendo, Austin y yo nos iremos a Madrid unas semanas.
-¿Nunca has estado allí?
-No
-Pues es un sitio maravilloso, España es un sitio muy bonito. Pero si realmente quieres ver sitios bonitos ve a los lugares menos famosos por así decirlo. Esos sitios, son impresionantes.
-Bueno, la próxima vez que vayamos a España nos pasaremos por esos sitios.
-Deberíais. Los sitios menos promocionados del mundo son los más bonitos.
-Lo sé, por ejemplo hay unos pueblos en Florida y por ahí que son preciosos.
-Viví en uno de ellos cuando tenía 16 años, fue uno de los mejores años de mi vida. Lo recuerdo perfectamente además de que tengo un diario de cuando estuve allí.
-¿Ah sí?
-Pues sí, la verdad, lo leí hace poco.
-Yo me tengo que ir ya Phoebe-dijo Lucas mientras se iba
-Chao. Bueno Chels siéntate y así hablamos, yo invito.
-No hace falta.
-Sí hace falta-dijo Phoebe mientras se sentaba.-continuaré, cuando estuve en Alford, que es un pueblecito de Florida adorable, conocí a un chico que me enamoró.
-¿De verdad?
-Sí, pero tuve que volver a California durante un mes y él cuando volví me presentó a su novia a la que odié. El resto es muy largo de contar.
-¿Tu primer amor?
-Sí, luego me tuve que ir a California y no me pude despedir de él pero realmente hay una historia que me desvela todas las noches.
-¿Me la cuentas?
-Claro, cuando tenía 17 años y medio fui de viaje a Dublín con mi padre y mi hermano y en el hotel conocí a un chico, cuando me fui le busqué para darle mi número y poder seguir en contacto pero no le encontré y aún hoy me pregunto que habrá sido de él. Solo sé su nombre.
-¿Como se llamaba?
-Charlie
-¿Como el de la fábrica de chocolate?
-Sí, como el de la fábrica de chocolate-dijo Phoebe riendo
-Me gustaría ayudarte.
-Pero no puedes.
-¿Por qué?
-No sé de donde era, no se lo pregunté. Tampoco quiero tener a más chicos en mi vida, suficiente tengo con soportar a Lucas
-¿Es tu novio?
-No, lo fue mientras viví en Alford. Pero me tuve que ir y perderle.
-No fue culpa tuya
-En parte sí, me estaba quejando tantísimo de estar allí porque Lucas pasaba de mí que mi padre se cansó de soportarme mientras me quejaba y nos volvimos a California cuando yo menos quería irme.
-Sigue sin ser culpa tuya. Hay cosas que no podemos controlar.
-En eso te doy la razón pero ahora me gustaría volver a tener 17 para convencer a mi padre de quedarnos en Alford.
-¿Por qué no vuelves?
-Tengo muchas cosas que hacer como para volver a Alford, esto no es una película. Hay cosas que yo ya no tengo en mi mano. Ya no tengo a mi padre tampoco para que me cubra.
-¿Que le ocurrió?
-Falleció hace un año. En dos semanas hace un año. Era invierno en Londres practicamente, aquí sigue siendo verano más o menos.
-¿Piensas en él?
-Poco, él solo sabía juzgarme y nunca me comprendió, fui el accidente de su vida, su hija la rebelde, a la que no quiso tener. Fui un error, nada más para él. Siempre tuvieron ese amor especial hacia Max y hacia a Amelia. Era evidente. Eso de que los padres quieren a todos sus hijos por igual es mentira. Siempre hay un favorito aunque ellos lo nieguen, en mi familia fue Amanda y después Max. Siempre hay un favorito. ¿Tienes hermanos?
-No.
-Yo tenía una gemela, la cosa más asquerosa del mundo. Siempre me copió en todo. La odiaba. Nunca quise tener hermanos, ninguno pero tenía que soportarlo, sobre todo a Amanda, que asco que me daba.
-¿Ya no está?
-No. Hace unos años que falleció ella también.
-¿Echas de menos a alguien de tu familia?
-No, solo a mi abuela y a mi tía-abuela, los demás nunca me consideraron alguien importante en sus vidas.
-¿Que les ocurrió a ellas?
-Mi abuela murió el 14 de agosto de 2005 en el hospital por un problema de riñón, no se qué tenía que ver con el líquido. Y mi tía-abuela murió de vieja. Eran grandes personas.
-Por como hablas de ellas lo parecen.
-Eran maravillosas, mi abuela era mi 2º madre, siempre preferí estar con ella a estar con mi madre. Cuando murió me deprimí muchísimo. Y mi tía-abuela era mi 3º madre pero menos porque realmente no veía practicamente nada porque cuando era más joven había tenido una embolia cerebral y casi se queda ciega. Las echo mucho de menos.
-Lo comprendo-dijo Chelsea

martes, 27 de noviembre de 2012

Capítulo 54

-Eso espero-dijo Daniel
-Tu relájate, sé lo que hago. Es muy simple.
-Haz lo que creas que debes hacer.-dijo Daniel-debo irme. Adiós
Daniel se fue sin dejar que Phoebe se despidiera. Tendría que buscar la forma de quedarse en California sin comprar una casa. Alquilaría un apartamento en el centro, lo más cerca posible de el trabajo. Así serían las cosas.
Necesitaba despejarse. Se puso un bikini, una camiseta corta y unos pantalones cortos con sandalias y se fue a la playa. Malibú era un lugar fantástico que le encantaba. Cuando llegó comenzó a tomar el sol. Al cabo de un rato notó que le caían unas gotas en la frente.
-¿Que haces así?-dijo Phoebe entre risas al ver al chico que la miraba desde arriba
-No sabía quien eras así que vine a verte y a asegurarme de que eras tú-dijo él-se me hace muy raro verte con bikini, después de que cuando nos conocimos casi nunca coincidiamos en verano y ahora que por primera vez en años te veo vas con falda y tacones se me hace raro.
-Sigo siendo anti-faldas
-¿En serio? Pues es una pena.
-¿Por?
-Tienes unas piernas bonitas y las faldas te quedan muy bien.
-Muchas gracias-dijo Phoebe sonriente.
-¿Que te pasaba antes?
-De todo, de todo-dijo Phoebe-pero no te quiero aburrir con mis estúpidas cosas
Tampoco quería decirle nada.
-Venga, no pasa nada dímelo
Phoebe negó con la cabeza
-No quiero decírtelo y no quiero que me preguntes más veces que me pasa porque no es asunto tuyo ni de nadie-dijo Phoebe enfadada.
-Vale, no quería incomodarte.
-Pues lo has conseguido. Estoy incomodada.
-¿Quieres que me vaya?
-No, quiero que te quedes-dijo Phoebe
No quería decir "quedes", pero no le iba a decir lo que ella quería, no quedaría muy bien, después de todo lo que pasó con ellos dos.
-Pues me quedaré, ¿Volverás algún día?
-¿A donde?
-A Florida-dijo él
-Probablemente el verano que viene, me gustaría ir en Navidad pero estaré en Las Vegas.
-¿Que pintas tu en Las Vegas?
-Nunca he estado, creo que ya es hora de que vaya, pero en verano intentaré pasarme por Florida, más que nada porque la vez que fui a Miami no fue porque quisiera ir además de que tenía 7 años. Con 7 años no se disfruta plenamente de la vida en Miami.
-Para nada, hay que tener más de 18 para pasárselo bien en Miami
-Exactamente. ¿Tu qué tal?
-Bastante bien, justamente hace unos días pensé en ti.
-¿En serio?
-Sí, vi una Van suelta y me acordé de ti.
-Eso es una bobada-dijo Phoebe riéndose
-Sigues igual-dijo mirándola a los ojos-sigues igual de preciosa
-Ay... ¡Vas a hacer que me sonroje!-dijo Phoebe riendo
-Me da igual, roja siempre estuviste muy mona-dijo él mirándola.
-¿Vamos a darnos un baño?-dijo Phoebe
-Claro que sí
Fueron hasta la orilla, él se metió muy rápido. Phoebe se paró en la orilla, con los pies en el agua
-¡Está fría!-dijo Phoebe
-¿No te vas a meter?-dijo él
-No.
Él se acercó a Phoebe la levantó agarrándola por la cintura y la llevó hasta donde cubría, donde la tiró al agua
-Eres una mala persona-dijo Phoebe
-Que va...-dijo riendo
Phoebe se puso de pie frente a él. Se miraron fijamente durante un largo rato sin que ninguno de los dos dijera nada hasta que él consiguió decir algo.
-Phoebe...
-¿Si?
-Me muero de ganas de besarte...-dijo casi en un susurro
-Lucas, yo...

Capítulo 53

-¿En serio? ¡Eres tú!
Phoebe y el chico se abrazaron. Él le acariciaba la rizada melena.
-Phoebe-dijo él
-Te he echado muchísimo de menos. ¿Hacemos una cosa y así nos libramos de estos?
Él asintió con la cabeza.
-¿Les importaría posponer la reunión hasta mañana?-dijo Phoebe
-Claro que no-dijeron todos
Es más, a ellos les venía bien pues les quedaba la tarde libre. Phoebe y el chico fueron a una cafetería
-Nunca pensé que tu fueras a dirigir semejante empresa y menos llevar falda-dijo él riendo
-Perdona pero cuando nos conocimos yo me puse falda alguna vez.
-Bueno pero es que si ahora trabajas en una empresa como esta será algo así como llevarla todos los días
-Puede que sí-dijo Phoebe riendo
-¿Cómo lo conseguiste?
-¿El qué?
-Ser como la jefa de todo
-Pues cuando mi padre murió hace practicamente un año nos la dejó a mi hermano Max y a  mi pero él no está con los pies en la tierra
-Comprendo. Leí en tu perfil de Facebook que ya no estabas aquí, en California.
-Realmente estoy en Nueva York pero un asunto me tendrá aquí durante un tiempo. ¿Te podría hacer una pregunta?
-Claro
Phoebe sacó del bolso la foto que le dio Daniel
-¿Reconoces a alguien en está foto?
-Pues sí, mira estos dos-dijo señalando a una mujer y a un hombre-son los Henderson, él es el jefe de la empresa Henderson Company y ella es su mujer.
-¿Y el resto de la gente?
-Pues son aliados, inversores... ¿Por qué?
-Porque tenía curiosidad
-Vale
Él sabía que ella le mentía porque su cara la delataba. Tomaron un café sin decir nada, él seguía pensando en que pasaba con esa foto.
-Sigues siendo como antes-dijo él-¿Sigues escuchando la misma música?
-He cambiado un poco en lo de música
-¿Ya has dejado a Marilyn Manson? Cuando me hacías soportar eso te quería matar
-Sí, pobre hombre, ahora me gustan The Pretty Reckless
-Taylor Momsen-dijo él entre risas
-Su cantante. Sí, es mejor que lo que escuchaba una putilla que yo me sé.
-Por favor Phoebe, dejemos de meternos con ella. Sé que a ti no te caía bien, pero compórtate como la persona adulta que eres.
-De acuerdo-dijo Phoebe de mala gana mientras se terminaba el café
-Buenas tardes-dijo un chico tapándole los ojos con las manos
-Austin-dijo Phoebe-¿Que hacer aquí?
-Pues ya hemos "aparecido" y vinimos a verte.-Austin miró al chico-a veros más bien.
-¿No has venido con Chelsea?
-No, sé que no te cae bien así que prefiero estar yo
-No. Tráela, es majísima en el fondo.
-Como quieras-dijo Austin-aunque tampoco puede ahora mismo pues está con unos amigos suyos que son de aquí
-¿Y no vas con ella?
-Preferí venir a verte-dijo Austin
-Bueno princesa, yo me voy-dijo el chico dándole un abrazo a Phoebe y yéndose
-Chao....
-¿Quien es?-dijo Austin
-Un viejo amigo
-Ah, ¿Solo amigo?
-Solo amigo, no te preocupes Austin
-Te recuerdo lo mal que lo pasaste cuando este "viejo amigo" hizo lo que hizo
-Lo sé, y soy consciente de lo que estoy haciendo ahora mismo.
-Como quieras. ¿Qué tal?
-Bien, bastante bien.-mentía, Phoebe no estaba bien.
-Me alegro. Es bueno estar bien. ¿Sigues en la lectura de ese viejo diario?
-Creo que dejaré de leerlo por algún tiempo, tengo más cosas en las que centrarme. Trabajo.
-Nunca creí que te vería comportarte así
-¿Así como?
-Pues dejando de hacer cualquiera de esas cosas que haces para... trabajar. Esta no eres tu Phoebe. No lo eres. Hace unos meses si estabas mal lo decías, si estabas triste llorabas. Te desahogabas, contabas tus problemas. No ponías falsas sonrisas. Te llevabas bien con quien querías llevarte bien. Te preocupabas por los demás ¿Qué le ha pasado a esa parte de ti?
-Simplemente que ha cambiado, que las cosas se han puesto difíciles, que quiero desaparecer y que nadie me vuelva a ver nunca. Soy así, desde siempre pero lo escondí hasta hace 7 años que me harté y me revelé contra todo. Nadie se fijó y ese es el problema. Nadie es capaz de entender como me siento. Nadie
-¿En serio?
-¿Sabe alguien a caso lo que es que tus padres te exijan que seas la mejor en todo? ¿Que seas guapa? ¿Que te guste lo que les gusta a ellos? ¿Que te vistas como ellos quieren? ¿Que te caiga bien todo el mundo? No sabes nada de todo lo que me ha pasado a mi durante mi vida, no sabes nada de mi. Nadie sabe nada de mi. Nadie entendería jamás como me siento.
-De acuerdo
Phoebe se fue dejando un billete de diez dólares sobre la mesa. Quería descansar de todo el mundo. Quería quitarse toda esa ropa de pija. Quería dormir lo que quedaba de día. Pero no podía. Mejor dicho, no se lo permitieron.
-¿Estás bien?-dijo el chico de la reunión.
-De maravilla-dijo Phoebe forzando una sonrisa
Mentía. No estaba bien. Las lágrimas querían comenzar a salir de sus ojos. Todas las acumuladas durante su vida.
-Me estás mintiendo-dijo abrazándola
Phoebe apoyó la cabeza en su hombro y no dijo nada. Estaba bien así.
-Tengo que irme-dijo Phoebe separándose de él y yéndose lo más rápido que podía.
Se subió al coche y condujo hasta el hotel. Subió corriendo a su habitación y llamó a Daniel
-Ven aquí pero ¡Ya!-dijo Phoebe.
-Me has pillado conduciendo hacia el hotel.
-Pues date prisa.
-Voy lo más rápido que puedo pero hay atasco.
-Vale, date prisa que quiero decirte una cosa.
Al cabo de diez minutos Daniel estaba allí
-Bueno, tengo algo que decirte.
-¿El qué?-dijo Daniel.
-Bueno, las personas de la foto son de Henderson Company, estos dos-dijo señalando a los señores Henderson-son Victoria y Dominic Henderson, propietarios de Henderson Company, una empresa rival de Global Robinson, es decir, querían sacar a mi padre del medio, pero no a él si no a su empresa pero mi padre descubrió que tenían trapos sucios y por eso le mataron.
-Gran teoría, lo que yo te tengo que decir es sobre el chico con el que has estado hoy.
-¿Me espías?
-No, pero os vi hablar. Debes saber que las cosas han cambiado, ahora tu tienes muchos millones de dólares además de control sobre muchas cosas. Ten cuidado de con quien andas.
-Tengo mucho cuidado, él los ha identificado, creo que los conoce. Puede llegar a ser una gran pieza en este puzzle, puede darnos la forma de hacerles más daño.
-No mezcles sentimientos con esto.
-No los mezclo, ahora solo pienso usarle como un peón más. Será simplemente una fuente de información. Solo eso.
-Espero que cumplas lo que dices.-dijo Daniel.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Capítulo 52

-Antes de nada me gustaría que habláramos un de ti-dijo Daniel-hace muchísimo que no te veo y me gustaría  saber como estás y que tienes en la cabeza.
-¿Que quieres saber?
-Como estás de ánimo, que tienes en la cabeza, si vas a terminar la carrera, como era tu relación con tus padres, que es de tu vida sentimental.
-Pues de ánimo estoy bastante mal porque además de que me acabo de enterar de que mi padre fue asesinado y la verdad eso hace que cualquier persona esté mal.
-Y luego está la falsa muerte de Austin
-¿Cómo sabes tú eso?
-Es irrelevante
-Tampoco pienso terminar la carrera.
-¿Y eso?
-¿Quienes querían que terminara la carrera? o mejor dicho ¿Quienes querían que estudiara medicina? Mis padres. Ninguno está ya, así que paso de terminar algo que solo le hace felices a unos muertos.
-Entiendo. ¿Y sobre tu vida sentimental?
-Es un caos
-¿Me lo explicas? Tú Phoebe Robinson, la que siempre tenía todo bajo control ¿Se le ha ido de las manos?
-Pues sí, no lo entiendo. Necesito tiempo para aclararme de lo que quiero.
-Y de a quien quieres.
-Exactamente. ¿Y tú que tal Daniel?
-Pues yo como siempre.
-Comprendo.
-Phoebe-dijo Daniel cogiendo el diario-¿Sigues pensando en Lucas?
-Sí, pero nada serio de verdad.
-¿Sabes que ha sido de ese chico?
-Pues... no.
-Infórmate.
Daniel miró a Phoebe preocupado "Vamos a ver quien le dice a esta que Lucas está en California" pero su mirada le delató
-¿Que ocurre?-dijo Phoebe
-¿A que te refieres?
-A mi nadie me miente. ¿Que ocurre? ¡Tu sabes algo de Lucas!-dijo Phoebe riendo
-Puede que sí, pero no creo que quieras verle. También habría que localizarle. Por ahora quiero que te concentres en una cosa. Tu hermano no está siendo muy hábil con la empresa además, quedarías muy bien. La hija mala se volvería buena
-Tampoco soy la mala, si que me metí en líos cuando era más joven pero ahora he cambiado-dijo Phoebe riendo
-Bueno, pues te harías una buena publicidad a ti misma. Me ocuparé de la empresa a partir de hoy después de comer
-¿Sabes como te tienes que vestir? Hay normas
-¿En serio? Pues una blusa blanca, una americana, una falda por las rodillas y unos tacones-dijo Phoebe riendo-no hay mayor complicación
-Además esta tarde tendrás una importante reunión con otra empresa de Florida, tú tranquila, tendrás a un trabajador de los mejores que te ayudará.
-Es decir, si yo no sé que decir, lo dirá él por mi.
-Exactamente-dijo Daniel-me tengo que ir.
Daniel se fue y Phoebe se quedó sola y bajó a comer a la cafetería del hotel. Necesitaba despejarse. Tomó una hamburguesa. Cuando terminó se fue a su habitación, se vistió y se fue a la sede de la empresa.
Entró en la oficina y entonces comenzaron a lloverle cosas que hacer. Su principal prioridad era esa reunión que tenía en media hora. Un chico entró en su despacho
-Buenos días señorita Robinson-dijo él
-Hola-dijo Phoebe-y es buenas tardes, no días.
-Es verdad. Lo siento mucho. Los empresarios de Florida han llegado y la reunión puede ir para largo.
-De acuerdo.
Fueron a una sala donde  les esperaban tres personas sentadas en un extremo de la mesa. Phoebe y el chico se sentaron enfrente de ellos.
-Señorita Robinson-dijo el que estaba en el lado izquierdo
-La misma-dijo Phoebe
-Una pregunta ¿Cual es su nombre?-dijo el del otro extremo
-Phoebe, Phoebe Robinson
-¿Phoebe?-dijo el chico del medio poniéndose de pie
La mirada que cruzaron Phoebe y el chico cruzaron indicaban que se conocían de toda la vida. Cualquiera de los dos hubiera dado cualquier cosa por haber sabido del otro en tantísimo tiempo. Phoebe quería abrazarle, y él a ella. Habían vivido tanto juntos. Tantos recuerdos que se fueron en un abrir y cerrar de ojos para volver a recuperarlos tanto tiempo después en una reunión de empresa. Los dos hombres que iban con el chico y el chico que acompañaba a Phoebe no se enteraban de que pasaba ahí, pero como ninguno podía irse simplemente los miraban en silencio. Preguntándose que podía estar pasando
-¿En serio? ¡Eres tú!

domingo, 25 de noviembre de 2012

Capítulo 51

-¿En serio?-dijo Alicia
-Sí, en serio. Si vas por Malibú un día de estos en el muelle hay un graffiti hecho por mi y unas amigas
Las dos rieron. 
-Vamos a casa-dijo Alicia
-Vale
Fueron a casa de Max y Alicia. Entraron. En el sofá estaba un hombre, era alto y delgado.
-Buenos días señor Clark-dijo Phoebe
-Señorita Robinson
-La misma ¿A que se debe su visita?
-Quisiera hablar con usted a solas
Max y Alicia se dieron por aludidos y salieron del salón
-¿Que ocurre?-dijo Phoebe mientras se sentaba
-Pues verá, es sobre su padre y su muerte y también tiene un poco que ver con su madre
-Cuénteme
-¿Recuerda que hace unos meses le dijeron que su padre murió de un infarto?
-Sí, claro que lo recuerdo pero ¿Que tiene eso de importante?
-Pues que no es así-dijo entregándole a Phoebe unos papeles-es muy raro que un hombre que se cuidaba tanto como su padre sufra un infarto. Pero es posible. Lo que ocurre es que no estábamos del todo seguros
-¿Quienes?
-El círculo de amigos más íntimos de tu padre. El caso es que mandamos analizar su sangre de muchas maneras, encontramos algo. Es un veneno que paraliza el corazón como un infarto, casi imperceptible para un análisis de sangre convencional. Lo cual no quiere decir que nosotros no fuéramos a buscar el modo de encontrar la verdad
-¿Por qué me cuentas esto?
-Porque creo que como su hija deberías saberlo y vengar su muerte
-¿Como si nisiquiera se quienes le mataron?
-Pues es muy simple. Un grupo de personas de Los Hamptons en Florida estuvieron aquí durante algún tiempo, todos pertenecientes a una empresa. El caso es que tu padre sabía algo malo de ellos pero ese tipo de cosas no se pueden sacar a la luz porque ¿Quien confiaría en una empresa que ha cometido fraude? Creo que muy poca gente. Phoebe, tu deber ahora mismo es encontrar la manera de vengar a tu padre
-¿Cómo?
-Como quieras, hay muchas formas de venganza
-Pero yo no quiero...
-Como tu prefieras Phoebe
Clark se levantó y se fue dejando a Phoebe sola sentada en el sofá. Se quedó pensando en qué debía hacer. Debería desconectar y luego seguir pensando en que debía hacer, por un lado lo que acababa de descubrirle Clark era algo que no debía quedar así pero a la vez, la única venganza comparable era matar a toda esa gente. Cosa que ella no haría. Debía pensarlo detenidamente. Esas cosas una vez que se empezaban no se podían dejar a medias así que debía tener muy claro que quería hacer. Si dejarlo estar o vengarse. Difícil elección. Decidió volver al hotel y seguir leyendo para aclararse un poco sobre que debía hacer. 

"El instituto se cerraba con una gran verja, había que saltarla. Antes de entrar nos pusimos las capuchas para que no se nos viera tanto en el vídeo de seguridad. Entrar fue fácil, lo más difícil sería salir. 

Drake nos entregó un spray de graffiti. Nos dijo que era lo que debíamos poner. Era por toda la fachada así que sería bastante difícil además de muy grande. Cada uno haría dos partes del graffiti, lo que pudiera. A mi me tocó la parte de arriba. Tuve que trepar practicamente. Nos llevó casi tres horas pero al final terminamos y nos quedó de maravilla. "FUCK SCHOOL" ponía.

Tocaba salir, eso ya era más difícil, para mí no porque eso se me da bastante bien pero ver a Alison era muy gracioso. Cuando salimos todos volvimos cada uno a su casa. Queríamos que llegara el lunes para ver la cara de la gente cuando lo viera. Sabíamos que nos acabarían pillando pero eso me daba igual."

Phoebe no sabía que hacer, no se había aclarado nada. ¿Que debía hacer? Necesitaba ayuda pero esas cosas no se le cuentan a nadie, porque en cualquier momento esa persona se puede volver en tu contra. Necesitaba que alguien le diera consejo, claro que le gustaría vengarse pero sabía que si comenzaba y la pillaban se metería en un buen lío pero no como el asesinato, ella no iba a matar a nadie. Iba a arruinarles la vida. Recibió una llamada de Clark
-Dime-dijo Phoebe
-¿Te has decidido?
-Sí
-Bien, supongo que necesitarás ayuda en lo que hagas así que te voy a enviar a mi hijo, él fue de los primeros que hicieron una gran inversión en la empresa de tu padre hace 7 años. 
-¿En serio?
-Sí
-¿Cuantos años tiene tu hijo?
-25
-Bien, espero que sepa lo que haga y que ni se le ocurra traicionarme porque entonces podría enfadarme mucho.
Phoebe colgó el teléfono y se sentó en la cama esperando a que llegara el hijo de Clark que supuestamente la ayudaría a conseguir vengar la muerte de su padre.
Llamaron a la puerta, Phoebe se levantó corriendo a abrir.
-Buenos días Phoebe-dijo el chico
-Daniel-dijo Phoebe
-Veo que aún me recuerdas
-Como olvidarte, después de todo. ¿Me ayudarás?
-Claro Phoebe, verás tu de aquella tenías 12 años pero realmente yo fui de las pocas personas que confió en tu padre para internacionalizar su empresa, invirtiendo en él. Ves que ahora su empresa tiene sedes por practicamente todo el mundo. Mi padre no es quien le ayudó, fui yo pero claro, no quedaba bonito que un chico de 18 años ayudara más que un hombre de 50 ¿No crees?
-No. Daniel, lo primero que debemos saber es quienes son esas personas
-Pues verás-dijo sacando un foto del bolsillo-están todos aquí-dijo cediéndole la foto a Phoebe
-Pues a por ellos.

Capítulo 50

"Pasó el poco tiempo de verano que quedaba y tocó volver a clase, no había hablado con Lucas ni una sola vez en todo el verano. No sabía como reaccionaría él ante eso pero me daba igual. 

Al fin. 10 de septiembre. Comienzo de las clases. Lo guay que tiene Alford es que la mayoría de los adolescentes de 16 para arriba viven lejos del instituto por lo que van en coche lo cual es mejor que ir en bus. Cuando terminé de vestirme y de desayunar fui al garaje y saqué el Mercedes descapotable que me regaló mi tía por mi cumpleaños. 

Vi a Lucas sacando su coche, iba Candance a su lado, vi como me saludaba pero decidí ignorarlo. Ambos me miraron mal. Estuve por decirles unas cositas bien dichas pero me callé. 

Hacía un calor impresionante así que le saqué la capota al coche y me puse las gafas. Tenía miedo de que mi coche fuera muy extravagante para Alford pero bueno, el Volvo que tenía frente a mi me estaba indicando que no tanto. 

Avancé lo más rápido que podía sin que me pusieran una multa, todo el tiempo evitando a Lucas."

Alicia se rió
-¿Que ocurre?-dijo Phoebe
-Te imagino a ti con dieciseis años que llevabas el pelo por la cintura con unas gafas de sol negras mirando por el retrovisor preocupada porque un chaval va tras de ti
Phoebe rió también y continuó leyendo

"Llegué al instituto. Para nada, mi coche era bastante normalito por ahí, había seis Mercedes, el mío y otros cinco, bastantes Audi's, muchísimos Volvo's y una furgoneta que hacía un ruido infernal. Entré en el edificio y me dirigí a mi primera clase

Entré rápidamente y me dirigí al fondo. La clase fue muy aburrida, no la soportaba. Al igual que las demás, en los cambios de clase hice una amiga llamada Caitlyn que me presentó a su amiga Becca. 

En la hora de la comida fui con ellas y sus amigos Drake, Alison, Lauren y Jasper
-Encantada de conoceros-dije sonriente
-Lo mismo decimos-dijo Drake

Entraron en el comedor Lucas, Candance, todos los amigos de Lucas y más gente. 
-¿Quienes son esos?-le dije a Alison disimuladamente
-Son los "guays", nosotros somos los "otros"
-Comprendo-me encogí de hombros y empecé a comer.

Durante toda la comida noté la atenta mirada de Lucas sobre mi
-No para de mirarte-dijo Drake
-Lo sé, que mire a Candance-dije.-Puta-dije riendo
-¿Y eso?-dijo Alison
-Es una puta no es culpa de nadie
-Te apuesto lo que quieras a que no se lo dices a la cara-dijo Jasper en broma

Me reí y le miré
-¿Que apuestas?
-Era de broma-dijo él
-Lo sé, pero ahora me apetece decírselo-dije riendo
-Pues díselo-dijo Drake

Me subí a la mesa
-¡Candance!-dije gritando
Noté como todos me miraban pero me daba igual
-¡Dime California girl!-dijo ella, debía de creerse graciosa o algo
-Decirte que... más puta y no naces-dije juntando las manos mientras todos reían y miraban a Candance.
-¿Como te atreves?
-Pues atreviéndome, yo no necesito que Lucas me acompañe por ahí y me defienda ni nada

Bajé de la mesa de un salto y me volví a sentar. Todos miraban a Candance, se estaba poniendo muy roja puede que incluso llorase pero no fue así aunque me hubiera gustado. Sonó el timbre que avisaba de que debíamos ir a la siguiente clase. Me tocaba gimnasia.

No se me dan bien los deportes así que los de mi equipo aprendieron que en ciertos deportes no debían pasarme la pelo y cubrirme para que los del equipo contrario no se aprovecharan de mi. Cuando terminó la clase salí hacia el aparcamiento. Ya me iba a casa

-¡Phoebe!-dijo Drake
-Dime-dije yo
-¿Cual es tu coche?
-El Mercedes-dije señalando mi coche
-Pues entonces has aparcado a mi lado.

Junto a mi coche había otro Mercedes pero negro. 
-Es chulo-dije
-Sí. ¿Nos vemos mañana?
-Claro que sí-dije mientras me subía al coche

Me fui a casa y comencé a hacer los deberes. Sonó mi teléfono, era Lucas así que decidí no cogerlo."

-Los siguientes días hasta más o menos un poco antes de las vacaciones de Navidad no son destacables-dijo Phoebe-son todos aburridos
-Pues léeme a partir de que es interesante más o menos

"Ya estábamos a finales de noviembre, quedaba poco para las vacaciones de Navidad. Era sábado por la tarde y estaba sola en casa. Drake me llamó
-Phoebe-dijo él
-Dime
-¿Quieres hacer una tontería?
-¿Cómo cual?
-Verás, poco antes de que tu vinieras a Alford nuestro grupo habíamos hecho una pintada por toda la fachada del instituto y era para ver si te apuntabas
-Me encantaría
-Pues a ver, el colegio está bastante controlado por cámaras de seguridad y durante el día es bastante peligroso ir así que iremos por la noche. Te recogeremos en tu casa, deberías ir de negro y con capucha
-De acuerdo pues hasta entonces

Colgué el teléfono. A las nueve y media ya era de noche así que pasaron por casa, estaban todos Drake, Alison, Lauren, Caitlyn, Becca y Jasper. Subí al coche, íbamos todos de negro. Parecía que íbamos a robar un banco."

viernes, 23 de noviembre de 2012

Capítulo 49

Phoebe fue al hotel que le quedaba más cerca del cementerio, allí esperaría durante la próxima media hora hasta que llegara la hora de ir al funeral. Cogió sus maletas, pidió un taxi y se fue al hotel. Pidió una habitación, subió y se tumbó con el diario en la cama.

"-Phoebe yo quería decirte que eres una chica fantástica y que desde luego la mejor persona del pueblo.

Anduvimos por la zona durante un rato y luego nos fuimos a casa de vuelta. Se acercó a mi y me besó la mejilla"

Ya era la hora, se arregló lo poco que podía y salió hacia el cementerio. Fueron a donde enterrarían a Austin. Vio a todo el mundo que no quería ver. Max, Alicia, Amelia, Jackson, Cam y su madre, toda su familia y todo el barrio. Todos la miraban con lágrimas en los ojos, ella no lloraba pues sabía que Austin estaba por ahí con Chelsea así que no era capaz de llorar, nunca fue buena actriz, ni cuando había ido a teatro porque su padre la había obligado.

-Phoebe...-dijo Alicia abrazándola
-Hola-dijo ella secamente
Tras el funeral Alicia y Phoebe se fueron al hotel, Alicia tenía algo que decirle, resultaba ser muy importante.

-¿Que ocurre Alicia?
-Tu sabes que tu y tu hermano nos queremos mucho ¿Verdad?
-Claro que lo sé.
-Pues era para decirte que... ¡¡Estoy embarazada!!

Phoebe se emocionó muchísimo, se puso de pie y abrazó a Alicia
-¿Cuando te enteraste?
-Pues hace poco, como dos o tres días
-¿De cuanto estás?

-Pues de un mes más o menos
-¿Max lo sabe?
-No, todavía no se lo he dicho.
-¿Cuando lo harás?
-No sé, eres la primera en saberlo

-Es normal, antropológicamente las mujeres se lo suelen contar a otras mujeres antes de contárselo a sus  parejas
-Eso es de Bones
-Oh yeah-dijo Phoebe riendo
-Díselo en unos días, cuando se tranquilicen un poco las cosas

-Mejor, ¿Te vas a quedar?
-No, volveré a Nueva York o quizás a Alford, Florida
-¿Y eso?
-Allí conocí a Lucas
-¿El chico del que querías el número?

-Exacto-dijo Phoebe-me gustaría volver a verle
-Y a besarle-dijo Alicia riendo
-Tanto como eso no-dijo Phoebe
-¿Como te acordaste de él?
-Pues Claire me lo recordó y tenía un diario mientras estuve allí
-¿Me lo enseñas?

Phoebe cogió el diario y se dio a Claire, lo leyó hasta donde se había quedado Phoebe
-¿Quieres que te lo lea?-dijo Phoebe-mi letra es ilegible
-Si por favor

"Entré en casa y subí corriendo a mi habitación, me tumbé mirando al techo. Me quedé dormida enseguida. Al día siguiente mi madre me despertó porque íbamos a ir a California a ver que tal estaba Max y Amanda, que pocas ganas.
-¿Me puedo quedar aquí?-dije de mala gana
-No, vístete. Era lo que querías cuando llegamos

Cogí mis cosas y las metí en el coche de mi padre y nos fuimos. No sé que pasó mientras estaba fuera pero cuando volví a pesar de que busqué a Lucas incesablemente no apareció, seguía en el pueblo evidentemente pero me evitaba. Ya era agosto, el tiempo se me pasó muy rápido. En un mes tendría que empezar las clases.

Un día cualquiera de mediados de agosto vi a Lucas por la calle, me acerqué a él y le saludé
-Hola Lucas
-Hola...
-¿Estás bien?
-Sí, hace mucho que no nos veíamos ¿No?
-Bastante, después de estar contigo aquella noche volvimos a California a ver a mi hermano mayor


-Supuse-dijo sonriente
-¿Que hiciste mientras tanto?
-Bueno, no gran cosa


Una chica rubia de ojos azules, alta y esquelética llegó corriendo y se acercó a Lucas
-¿Quien es... esta?-dijo con cara de asco
-¿Quien es... esta?-dije poniendo voz de pija e imintándola
-Princesa, esta es Phoebe-dijo Lucas

¿Princesa? ¿Princesa? ¿En serio? ¿Que clase de broma era esa? ¿Se había buscado una novia mientras yo no estaba?
-Ah, sí, la de Palm Springs-dijo sacudiéndose su pelo
-La misma-dije sonriendo
-Bueno Phoebe, está es Candance-dijo Lucas-mi novia

-Bonito nombre
-Una pena no poder decir lo mismo-dijo Candance
-La diferencia entre tu y yo es que tu tienes un nombre bonito que acompaña a una chica fea y yo tengo un nombre feo que acompaña a una chica bonita

Candance puso una cara rara y me dio una bofetada, no me dolió pero lo exageré mucho. Se la devolví y ella me tiró al suelo y me empezó a tirar del pelo. Yo levanté una pierna y me la quité de encima de una patada. Me fui a casa
-Menuda novia que te has buscado...-dije riendo

Subí corriendo a mi habitación, cerré de un portazo y me tumbé en la cama, estaba triste. Oí como llamaban a la puerta de la entrada a la casa, como estaba sola en casa me asomé por la ventana y vi que era Lucas. Decidí ignorarle. No quería hablar con él. Se sentó en el porche hasta que al cabo de dos horas se levantó y se fue."

Capítulo 48

Phoebe dejó la nota sobre las flores de nuevo, fue a por un jarrón y las metió en agua. Miró la hora, tenía veinte minutos para llegar al aeropuerto así que cogió sus maletas y bajó al garaje, sacó el coche y salió hacia el aeropuerto. Cuando llegó al aeropuerto embarcó y se sentó en su asiento en primera clase, como el viaje era bastante largo sacó el diario y comenzó a leer

"Cody, Amelia y yo nos quedamos a comer en su casa, comimos unas hamburguesas improvisadas que no estaban muy buenas pero era mejor que cruzar la calle e ir a mi casa lo cual supondría encontrarse con mi madre. Cuando terminamos de comer Cody y Amelia se fueron a la parte de atrás de la casa para estar solos.


-No nos quieren-dijo Lucas
-No-dijo yo riendo-deberíamos ignorarles nosotros a ellos
-No creo que les moleste porque si ignoras a alguien que ya te está ignorando quien te ignora no lo nota
-Tienes razón-me reí-Me aburro ¿Que hacemos?
-Pues no se me ocurre nada, ven conmigo, te voy a enseñar una cosa pero no ahora
-¿Cuando?
-Esta noche a las diez mas o menos. Te esperaré aquí.


-Vale-dije sonriente-Dame una pista sobre que es
-No, es una sorpresa y por ser una sorpresa no hay pistas-dijo él riéndose
-Bueno pues ya lo veré esta noche
-Sí
-¿Me gustará?
-Espero que sí porque si no me muero-dijo riendo


Estaba deseosa de que llegaran las seis de la tarde para volver a casa porque vendrían a llevarse a Amelia de nuevo a California, y claro, había que ver como se subía a un coche aunque eso fuera algo terriblemente común, una persona subiendo a un coche. Flipante ¿Verdad? Algo que solo se ve una vez en la vida.


Pasaron las horas y cuando Amelia se tuvo que ir la vi subirse al coche lo cual no tenía nada de especial pues tambien yo puedo subirme a un coche. Volví a entrar en casa y le dije a mi madre
-Mamá, ¿Tu me dejarías salir algún día de estos por la noche?
-¿Siendo nuevos en el pueblo y después de tu comportamiento? Ni en coña

-Vale

Me fui a mi habitación, me paré frente al armario durante casi una hora pensando en que ponerme, eso en mi no era muy habitual. Al final elegí una falda negra ajustada con una camiseta de Hard Rock de Madrid, unas medias finas, unas botas negras bajas y una cazadora de cuero negro. Fui a ducharme, me encanta ducharme, creo que tardé casi otra hora metida en la ducha. 


Cuando salí me peiné un poco los rizos y como no me gustó como me quedaban decidí alisarme el pelo, lo cual con la cantidad de pelo que tengo me llevó tambien una hora. Cuando terminé estaba muy mona pero eran las nueve así que subí, me vestí y volví a bajar al baño. Me lavé los dientes. No pensaba maquillarme, no me maquillo casi nunca a no ser que fuera para funerales, bodas, comuniones y cosas así pero ¿Para ir con mi vecino? No. No soy y nunca seré tan pija ni tan típica, porque es normal ver por la calle a una chica con diez quilos de maquillaje y una faldita, con tacones y una camiseta con escote, con un vestido hortera con un súper lazo. No. Yo prefiero unas botas bajas negras con unas medias rotas, vaqueros cortos deshilachados y una camiseta con una chaqueta de cuero con tachas. Desde luego.

Cuando terminé de arreglarme eran las nueve y media, esa media hora se me pasó demasiado despacio, más que una clase de física y de química en las que la profesora siempre me llama la atención por no prestar atención y no hacer nada.

Cuando eran las diez salí por la ventana y empecé a bajar, era difícil con la falda pero se podía, claro que se podía. Vi a Lucas en la puerta de su casa, estaba guapísimo, iba normal pero que le quedaba de maravilla. Me acerqué a él y le di un beso en la mejilla


-¿A donde vamos?-dije
-Ya lo verás-dijo él riéndose
Me cogió la mano y empezamos a caminar, Lucas era un cielo. Me encantaba. Llegamos a un lugar bastante raro, había un pequeño camino de tierra
-A ver, lo que te quiero enseñar está al final de este camino pero como es secreto no lo puedes ver.-dijo Lucas

Noté como Lucas me tapaba los ojos con una venda negra y me cogía en brazos, su mano derecha rodeaba mi cintura y su mano izquierda me agarraba por los muslos. Me sentí como una auténtica princesa solo que yo a diferencia de ellas, no soy cursi. No sabía como podía aguantar mi peso y caminar todo lo que era el camino. 

Sentí como me dejaba en el suelo y me quitaba la venda de los ojos. Estabamos en un sitio precioso, había un muelle de madera vacío, un pequeño padro y algo de arena y un árbol bastante grande. Era un lago. Me encantaba


-Es precioso-dije sonriente
-¿Te gusta?
-Me encanta-dije sonriente


De repente se acercó a mi por detrás y rodeó mi cintura con sus brazos, me estaba sonrojando, no podía controlarlo me encantaba que estuviera así con migo. Noté como me susurraba algo al oído
-Phoebe yo...."

La voz de la azafata anunciando que ya iban a aterrizar la sacó de su lectura. Cuando terminara el funeral continuaría

Capítulo 47

Phoebe se quedó dormida con el diario a su lado. Pasó mala noche. A las ocho y media sonó su despertador, se levantó de mala gana y fue a desayunar. Ya estaban allí él y Chelsea hablando, ya estaban vestidos, parecía que se iban pues lo poco que habían traído estaba apoyado en la puerta
-Phoebe-dijo él-nosotros nos vamos
-Vale
-Chels, cielo ve bajando anda
Chelsea se despidió con la mano y salió hacia el portal
-Ya nos vamos-dijo él
-¿Que vais a hacer?
-Conduciremos hasta San Diego donde dejaremos abandonado el coche que consigamos y apareceremos. Solo eso
-¿Y que dirás?
-Que me desperté hoy por la mañana y ella estaba junto a mi, ella salió con migo desde Los Ángeles
-Ah, interesante, sed felices juntos
-Adios-se acercó a Phoebe y la abrazó-cuídate
-Sí, tranquilo
-¿Me lo prometes?
-Lo prometo
A Phoebe se le escapó una lágrima
-No llores-dijo él
-Tranquilo, no lloro, es alergia
-Como quieras
Él se separó de Phoebe, abrió la puerta se despidió con la mano y salió. Phoebe tomó el desayuno tranquilamente mientras hacía tiempo para que llegara el momento de salir hacia el aeropuerto. Fue a recoger todo, quería dejarlo todo limpio para que cuando volviera de California y estuviera cansada no tuviera que ponerse a limpiar. Empezó limpiando la cocina lo mejor que pudo, cuando casi había terminado llamaron a su puerta. Phoebe dejó lo que estaba haciendo y fue a abrir
-¿James? ¿Que haces tu aquí?-dijo ella extrañada
-Vine a verte esque hace bastante que no nos vemos y me interesaba saber como estabas
-Pues un poco mal
-¿Que ocurre?
-Un amigo mío ha tenido un accidente de coche y ha fallecido
-Lo siento mucho, en serio. ¿Desde cuando os conocíais?
-Desde hace 18 años más o menos
Phoebe quería librarse de él, tenía los papeles que había cogido en su casa sobre la mesa del salón así que no podía dejar que entrara y menos aun que se acercara a la mesa a coger los papeles. Eso podía ser horrible, podría denunciarla pero seguramente ella tambien a él porque tener una ficha como eso de otra persona que no conoces personalmente ni que te conoce a ti pues es raro.
-Mucho tiempo-dijo James-¿Puedo pasar?
-No.-dijo Phoebe tajantemente
-¿Por qué?
-Porque no quiero que entres, lo tengo todo muy desordenado, todo salvo los dormitorios
-Pues a mi me da igual que esté desordenado
-Pero a mi no, son manías mías, no voy a dejarte pasar
-Phoebe Robinson déjame pasar ahora mismo-dijo poniéndose serio
-¿Como sabes mi apellido?
-Me lo dijiste cuando nos conocimos
-Mentira. Yo no he mencionado mi apellido en ningún momento
-Déjame pasar
-No.-dijo Phoebe cerrando la puerta y echando el cerrojo
Phoebe corrió al salón, cogió los papeles los metió en la maleta y fue a por el teléfono y llamó a la policía. Al cabo de diez minutos los oyó fuera hablando con James, diciéndole que se fuera. Cuando consiguieron que se fuera llamaron a la puerta, Phoebe se acercó a abrir
-¿Que ha pasado?
-Pues-dijo Phoebe-que este chico ha llamado a mi puerta y me ha exigido entrar y le he dicho que no y se ha puesto agresivo
-Comprendemos, ahora nos lo vamos a llevar para que nos cuente que ha ocurrido
-Oiga, yo tengo que salir hoy de la ciudad porque tengo que ir a un funeral en California ¿Puedo ir?
-Claro, no pasa nada, no la necesitamos
-De acuerdo
Los policías se fueron y Phoebe fue a vestirse, se puso un vestido negro de manga corta y unos tacones tambien negros, se maquilló un poco y fue a terminar de recoger lahabitación que le quedaba. El dormitorio de invitados. Entró y sobre la cama había un ramo de flores con una nota, cogió la nota y la leyó

"Phoebe. 1º darte las gracias por haber dejado que nos quedáramos aquí contigo, supuse que no te haría mucha ilusión tenernos aquí. 2º pedirte perdón por ocultarte todo lo que te he ocultado: 1- Chelsea es mi novia, es la chica que te abrió la puerta de mi casa hace unos meses, siento no habértelo contado.
2-lo del accidente 
3º Que sepas que siempre te querré mucho
Con cariño, te querré siempre. 
Austin"

Capítulo 46

-¿Como no quieres que me enfade?-dijo Phoebe-
-Pues piensa en la alegría que te ha dado verme
-No es suficiente, entiéndeme. No sé que necesitáis tu y Chelsea pero mañana te daré un cheque para que os quedeis en un hotel y me dejéis tranquila. Mañana tengo un funeral, aunque eso tu ya lo sabes ¿Verdad?
-¿Que querías que hiciera?
-¡Decirme la verdad! ¡Te podía haber ayudado!
-Relájate, yo mejor me voy a dormir. Mañana cuando quieras hablamos.
-Como quieras-dijo Phoebe
Él se fue a dormir, Phoebe se levantó y fue a la cocina donde estaba Chelsea con un vaso de agua sentada en un taburete. Phoebe decidió ignorarla. Cogió un vaso, se sirvió algo de vodka y se sentó a bebérselo. Chelsea la miró
-¿Bebes?-dijo Chelsea
-Sí, es una cosa como cualquier otra-dijo Phoebe-¿Quieres?
-No gracias, yo no bebo.
-Interesante... ¿Como le conociste?
-Estaba haciendo autostop
-¿Quien, tu o él?
-Él, me paré, comenzamos a hablar y realmente es encantador.
-Lo sé, es mi ex novio
Chelsea sonrió. No era tan tonta de todos modos. Podría soportarla, Phoebe se terminó el vaso y se fue a su habitación a preparar las maletas y a reservar en el hotel en el que se quedaría cuando estuviera en California. Saldría a las diez de la mañana para estar en California dos horas después y llegar con una hora de antelación para el funeral. Cogió unos vaqueros, una camiseta, una sudadera, unos Converse y ropa interior. Entró en el baño, cogió un neceser y metió sombra de ojos, un delineador, pintalabios rojo, rimel, el cepillo de dientes, pasta de dientes y el cepillo del pelo. Lo metió todo en la maleta, la cerró y la metió debajo de la cama, Phoebe cogió el diario, se sentó en la cama y empezó a leerlo.

"Cody se rió mientras Amelia me lanzaba una mirada asesina. 
-¿Que hacíais?-dije
-Hablar-dijo Cody-¿Verdad Amelia?
-Sí. ¿A que se debe que nos espiéis? ¿No podéis mantener una combersación?-dijo Amelia riéndose
-Si que podemos, pero la vuestra es más interesante-dijo Lucas

Nos sentamos junto a ellos. Lucas me miró y se rió. Sonó el teléfono de Lucas así que él se fue al salón a hablar para que no le oyéramos. Al cabo de diez minutos volvió
-¿Quien era Lucas?-dijo Cody
-Su novia-dijo Amelia riendo y mirándome
-No tengo novia-dijo Lucas riendo.-eran unos amigos, están todos por la zona y dijeron que si nos apetecía que se pasaran, así Phoebe ya haces amigos para cuando empieces en el instituto

-Me parece una buena idea-dije
-Pues ahora les mando un mensaje-dijo Lucas
Les mandó el mensaje y al cabo de diez minutos estaban llamado a la puerta, Lucas se dirigía a abrir pero antes de que abriera le agarré por el brazo y le dije:
-Como me dejes de lado de juro por dios que no te vuelvo a hablar en la vida y a ver a quien más conoces que sepa trepar a una casa
Se rió y me susurro al oído:
-Jamás te dejaría de lado
Me sonrojé

Él abrió la puerta, eran más o menos veinte personas, más chicos que chicas pero aun había cinco por lo menos. Se saludaron todos y hablaban sobre sus vidas, yo tenía un poco de vergüenza así que me aparté de donde estaban ellos y empecé a hablar con Cody, estaba de espaldas al grupo. Noté como Lucas me agarraba por la muñeca y me alejaba de Cody
-Bueno chicos, esta es mi vecina de enfrente Phoebe-dijo Lucas-Phoebe, estos son Jack, Nathan, Zac, Tom, Liam, Logan, Carlos, Kevin, David, Michael, Jasper, Matt, Rachel, Amanda, Amy, Heyley, Ashley, Mary, Kate y Caroline
-Demasiados nombres
-No te preocupes-dijo una chica bastante bajita de ojos color miel y pelo rubio-yo soy Caroline, sé que son muchos nombres de golpe así que vete aprendiéndotelos poco a poco
Sonreí, con Caroline me llevaría bien, era muy agradable.

-¿Vamos a la piscina?-dijo un chico moreno de ojos azules que me debía de sacar una cabeza-soy Nathan por cierto
Sonreí, me parecía una buena táctica que cada vez que uno hablara dijera su nombre así se me quedarían grabados
-¿Habéis traído bañador?
-Si-dijeron todos. Para nuestras suerte Amelia y yo también. 

Fuimos a la parte de atrás de la casa donde estaba la piscina, las chicas se sentaron en borde de la piscina y Caroline nos hizo un gesto para que nos sentáramos con ellas. Nos sentamos y comenzamos a hablar
-¿Cuanto tiempo llevas en el pueblo?-dijo una chica morena de ojos negros con la piel muy blanca- Soy Kate
-Pues llevo poco menos de una semana
-¿Y cuanto te quedarás?-dijo Kate
-Pues unos seis meses o a lo mejor más, no sé, depende mucho de mi padre y de su trabajo.
-¿En que trabaja tu padre?-dijo una chica que se parecía muchísimo a Katy Perry-por cierto soy Mary
-Pues tiene una pequeña empresa


Los chicos se tiraron a la piscina y nos empaparon, Caroline se acercó a un chico alto, de pelo castaño y ojos negros y le dio un golpe en el brazo. Todos se rieron, no entendí la gracia que tenía eso pero bueno...


Nos hicieron un gesto para que las chicas nos acercáramos a ellos, querían jugar a verdad o atrevimiento, todas estuvimos de acuerdo. 
-Sentaos-dijo Cody
Nosotras nos sentamos y un chico empezó a preguntar
-Soy Kevin por cierto-dijo antes de hablar del juego-bien, comencemos, ¿Caroline? ¿Verdad o atrevimiento?
-Verdad
-Vale, a ver... ¿Te has liado con alguno de los que estamos aquí y que no se lo hayas dicho a nadie? Si es así dinos quien
Todos la miramos, se estaba poniendo muy roja
-Sí, con Matt

Todos se rieron, una vez más yo no entendí la gracia pero sonreí. El chico me miró a mi
-¿Phoebe?
-Así me llamo-dije
-¿Verdad o atrevimiento?
-Atrevimiento
-Bueno, como eres nueva no te pediremos nada comprometedor pero si atrevido. Trepa hasta el tejado desde aquí. Luego baja por donde has subido
-Vale-dije riendo.


Todos nos levantamos y fuimos hacia la pared, no estaba nerviosa, aunque esacasa era de tres pisos y me daba algo de miedo caerme. Me quité los zapatos y empecé a subir. Cuando ya estaba casi en el segundo piso se me resbaló un pie y casi me muero del susto que me lleve. Volví a trepar hasta llegar hasta el tejado.
-Impresionante-dijo Kevin riendo
-Lo sabe-dijo Lucas
-Baja-dijo Nathan
Comencé a bajar. Cuando llegué abajo todos me preguntaban como lo había hecho porque ellos lo intentaron varias veces y nunca fueron capaces
-Mucha práctica-dije riendo

Nos pasamos así hasta las tres de la tarde que todos se fueron a sus casa menos Cody, Amelia y yo que nos había dicho Lucas que nos quedáramos."

jueves, 22 de noviembre de 2012

Capítulo 45

-¿Que haces tu aquí?-dijo Phoebe
Los miraba sorprendida, a la vez que contenta y que muy enfadada
-Hola Phoebe-dijo él sonriendo
-¿Que quieres? y... ¿Por qué vas con una fulana por ahí?
-Perdona rica pero yo no soy una fulana-dijo la chica rubia, tenía un acento inglés muy pijo
-Perdona pero con que te quitases la cazadora, te pusieras en una esquina en la carretera y muchos coches se pararían para que te fueras con ellos y te los tiraras
-¿Tu te has mirado al espejo?
-Claro, yo tengo dinero para un espejo.
-Vamos chicas-dijo él
-Cállate gilipollas
-A mi no te me pongas borde
Phoebe le miró con arrogancia y se rió.
-¿Que queréis?
-Necesitamos que nos des un lugar para vivir
-Ni aunque me paguen
-Por favor-dijo él mirándola
-Hasta mañana por la mañana, que conste que lo hago porque me da asco ver a esta tan sucia.
Phoebe los dejó pasar, la chica se fue al baño, a saber cuanto tiempo hacía que no se lavaba las manos, él se sentó en el sofá y le hizo un gesto a Phoebe para que se sentara a su lado. Phoebe se sentó a su lado, estaba muy enfadada por lo que había hecho. Él se inclinó y agarró el diario que estaba sobre la mesa.
-¡Deja eso!-dijo Phoebe arrebatándoselo de las manos.
Él la miró serio, no le gustaba la actitud de Phoebe aunque realmente no se podía quejar porque lo que le hizo él era peor. Cuando él iba a abrir la boca para decir algo, apareció la rubia
-¿A que adivino?-dijo Phoebe-¿Tienes nombre de puta?
-Y tu tienes nombre de pija-dijo la rubia
-Tú eres rubia teñida, fea, probablemente anorexica, te has operado las tetas, te has operado tambien la cara y además de ser anoréxica te has hecho una liposucción porque te veías gorda. Te hiciste fulana porque en tu casa no quedabas bien, conociste a este payaso hace unos días, echastéis un polvo y él te dijo que eras maravillosa, pero todos sabemos que es mentira, él miente muy mal. También tuviste sospechas de que estabas embarazada así que el te dijo que te quería, cuando se confirmó que no lo estabas él no se pudo echar atrás para librarse de ti así que ahora estáis los dos aquí porque no tenéis un puto dólar así que venís aquí y me lo pedís a mi.
Phoebe acertó en todo.
-Dejaremos a un lado eso que has dicho, soy Chelsea
-Bien por ti. Chelseeea-dijo poniendo voz de pija
Él se rió, la mirada de Chelsea tenía ganas de intimidarle. Phoebe se levantó, cogió el diario y se fue a su habitación a seguir leyendo.

"Al día siguiente después de desayunar nos fuimos a casa de Lucas a conocer a su amigo. 

Llamamos a la puerta, nadie nos hizo caso, volvimos a llamar pero tampoco. Noté como me daban en la cintura, di un pequeño saltito, me había dado un susto.
-Hola Lucas-dije yo sonriendo

Me fijé en el chico que le acompañaba, rubio de ojos verdes. Sonreía bastante.
-Ah sí, Phoebe, Amelia os presento a Cody
-Encantada-dije yo-soy Phoebe
Él sonrió y me dio un beso en la mejilla
-Yo Amelia

Le dio dos besos a Amelia y entramos en la casa, los padres de Lucas no estaban así que estaríamos solo los cuatro. Subimos a la habitación de Lucas y nos sentamos en la cama. Amelia y Cody no paraban de mirarse y sonreir mientras todos hablábamos. Lucas me lanzó una mirada cómplice y me guiñó un ojo.


-Voy a comer algo ¿Phoebe me acompañas?
-Claro que sí
Nos levantamos y bajamos a la cocina dejándolos solos allí. Se gustaban y era muy evidente. Entramos en la cocina, me senté encima de la mesa mientras Lucas se preparaba algo de comer.

-¿Quieres algo?-dijo él riéndose
-No gracias-sonreí-¿Me explicas por qué me has hecho pirarme de la habitación?
-¿No es muy evidente?-dijo él riéndose-Amelia y Cody querían librarse de nosotrso. Así que eso haremos. Tú y yo nos quedaremos aquí durante la próxima...
-Media hora-dije riendo

Lucas estaba comiendo un trozo de tarta de chocolate
-Dame un poco-me reí 
-No, es mía-dijo él riendo
-Dame un poco, no seas malo...-me reí y me acerqué a él para cogerle un poco


Él se alejó de mi y yo le agarré por la camiseta para que me diera un trocito pero se apartó de mi así que me subí a su espalda
-Anda toma...-dijo dándome un trozo
Me reí cogí el trozo, me bajé de su espalda y me dirigí a una silla pero el llegó antes y se sentó, me agarró por la cintura y me sentó en su regazo

-¿Te los imaginas?-dijo él riéndose
-¿A quienes?
-Amelia y Cody
Me reí, me levanté, le cogí de la mano y tiré de él hacia su habitación. 

Le hice un gesto para que no hablara y pegué mi oreja a la puerta, él pegó tambien la suya. No se oía nada, hasta que Cody abrió la puerta y nos caímos los dos al suelo.
-Hola-dije saludando con la mano
-¿Os interesaba mucho lo que hablábamos?-dijo Amelia
-Pues la verdad es que si-dije yo"

Llamaron a la puerta del dormitorio, Phoebe cerró el diario y lo metió debajo de la almohada.
-Adelante-dijo seria
Él entró de nuevo, se sentó junto a ella y le puso la mano en la rodilla
-Phoebe, no quiero que te enfades

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Capítulo 44

"Volvimos a la casa de Lucas y nos sentamos junto a la piscina. Me miró fijamente
-¿Que pasa?-dije asustada
-Hay algo de ti que me llama mucho la atención
-¿El que?
-No tienes miedo a practicamente nada o eso he apreciado, te he visto trepar por una casa. Estoy barajando la teoría de que no seas humana

Empecé a patalear de la risa
-¿Y cuales son tus teorías?-dije riendo
-Eres Spiderman pero en chica
Intenté ponerme seria pero no fui capaz y empecé a reírme como una loca, no me creía que hubiera dicho eso. Lucas me miró fijamente de nuevo

-¿Que pasa ahora?-dije
-¿Te puedo hacer una pregunta?
-Yo diría que si
-¿Que es lo más humillante que te ha pasado?
-Buff, no sé...
-Si sabes...
-Vale, ya sé pues fue en un maravilloso campamento de verano en el que una noche todos los de mi ciudad salimos de las tiendas la primera noche y bueno nos sentamos al rededor de una hoguera que montábamos todas las noches para calentar un poco el ambiente y jugamos a verdad o atrevimiento
-Continúa
-Pues cuando me tocó elegí atrevimiento y me agruparon con mi amiga Amelia y otra chica para gastarles una broma a unos chicos
-A saber... Sigue, me has intrigado
-Pues el desafío era ir las tres en ropa interior a sus tiendas como si nos fuéramos a acostar con ellos

Lucas se estaba muriendo de la risa, era normal. 
-¿Y tu?-dije
-¿Yo?
-No, mi abuela la de Córdoba, ¡No te jode!-me reí

-Vale, creo que fue cuando un amigo y yo bebimos de un río y bueno entonces el agua no estaba muy buena y vomitamos encima de la reina del baile que llevaba un vestido de estos caros. Lo tuyo es peor

-Lo sé-dije riéndome
Pasamos horas ahí sentados hablando
-¿Tienes novio?-dijo nervioso
-No-le miré- ¿Y tu novia?
-No-me miró y sonrió-era por curiosidad.

Esa pregunta me incomodó un poco pero a la vez me encantó que me lo preguntara, si se interesa eso es por que le gusto ¿No?"

Phoebe se rió mientras leía todo eso, que de risas tuvieron aquel día. Cuatro años despues seguía sin saber donde estaban esas Vans, lo tenía muy claro, quería hablar con Lucas de nuevo. Cuando terminara de leer ese diario buscaría su número y le llamaría para recordar los viejos tiempos. O quizás viajara a Alford algún día, después del funeral. Seguía "enamorada" de Lucas más o menos. Aun así, no solo por él tenía bastante buen recuerdo del pueblo y era un sitio precioso, allí nadie la buscaría supuso. Releyó esa parte del diario una y otra vez riéndose de ella misma cuando tenía 16 años. Era tonta, muy tonta, ahora nunca se le ocurriría correr detrás de alguien hasta perderse en un sitio desconocido para ella. Llamó a Amelia pero le rechazó la llamada, ¿Por qué le hacía el vacío? Llamó a Alicia
-¿Si?-dijo Alicia
-Alicia, soy yo Phoebe, no hables nada hasta que yo te lo diga, haz exactamente lo que yo te diga ¿De acuerdo?
-De acuerdo
-Bien, sube al segundo piso de casa, vete a la puerta de mi habitación, encima del marco de la puerta tiene que haber una llave ¿La tienes?
-Si-dijo Alicia cogiendo la llave
-Abre la puerta y acércate al escritorio, abre el primer cajón ¿Que hay?
-Unos teléfonos
-Perfecto. Coge uno de estos de tapa y busca en los contactos, todos tienen batería, hasta encontrar Lucas.
Alicia hizo lo que Phoebe le dijo.
-Ya está ¿Y ahora que?
-Mándame el número por whatsapp.
-De acuerdo. Adiós
-Chao, nos vemos el sábado
Phoebe colgó el teléfono y esperó a que Alicia le mandara el mensaje. Cuando lo recibió apuntó el número en su nuevo teléfono. Se tumbó en el sofá y siguió leyendo el diario

"Hablamos hasta las diez de la noche más o menos, pudimos oír como sus padres entraban en casa.
-Yo mejor me voy-dije sonriendo
-Si ¿Mañana nos vemos?
-Supongo que sí, si no me surge nada estaría encantada de verte
Me dio un beso en la mejilla y me acompañó a casa. Entré corriendo sin saludar a mis padres ni nada, aunque me parece que ellos no se enteraron de que había llegado. Me cambié de ropa y bajé al salón

Mi madre estaba hablando por teléfono, típico, y mi padre estaba durmiendo enfrente del televisor. Fui a la cocina a cenar algo, conociendo a mi madre hasta dos horas después no dejaría el teléfono. Me preparé una hamburguesa y subí corriendo a mi habitación con ella. 

Decidí llamar a Amelia
-Buenas noches Amelia-dije 
-Hola...
-¿Que pasa?
-¿Por qué no me contestaste esta mañana?
-Porque estaba durmiendo, por eso te llamo ahora

-De acuerdo. ¿Como es ese sitio?
-El sitio es bonito, mil veces mejor que Palm Springs 

-¿La gente?
-No conozco a casi nadie, solo a los vecinos de enfrente
-¿Como son?
-Un matrimonio con un hijo

-¿Y está potorro?-me reí, típica palabra de Amelia
-Si, es guapo
-Interesante... ¿Tiene algún amigo? Porque tu tienes una amiga
-Una amiga desesperada
-Exacta... ¡Eh tu!-dijo Amelia prolongado la "u"
-Quiero verte
-Y yo, mira por la ventana-dijo Amelia entre risitas


Me asomé a la ventana, allí estaba, tan sonriente como siempre, mi amiga Amelia. Habría bajado a la calle de un salto si hubiera podido. Bajé las escaleras corriendo y salí a la calle. Me lancé encima de ella para abrazarla, tuvo que abrazarme por la cintura para que no nos cayéramos pues yo no estaba tocando el suelo.

Vi a Lucas salir de su casa con un perro precioso, se nos quedó mirando riendo. Le saludé con la mano. Me separé de Amelia. 
-Amelita cielo, mira al chico de enfrente-dije riendo
-Ohhh-dijo Amelia mirándole-no está mal, nada mal.

Amelia me agarró la muñeca y tiró de mi hacia Lucas, antes de que él nos viera salí corriendo hacia casa. 
-Buenas noches-dijo Amelia
-¿Hola?-dijo Lucas extrañado
-Me llamo Amelia-dijo colocándose bien el rubio flequillo.
-Yo soy Lucas-dijo el sonriente

Llegué corriendo y me subí de un salto en la espalda de Amelia, Lucas se empezó a reír
-Nos volvemos a ver-dijo él con una sonrisa
-Si-dije yo
-¿Os conocíais?-dijo Amelia haciendo como que no le había contado nada.
-Si-dijo él sonriendo y mirándome"

Recordó la sorpresa que se había llevado aquel día, no se podía creer que Amelia hubiera ido a verla a Alford, luego se lo pasaron genial todos juntos. Amelia era una chica maravillosa, se merecía encontrar a alguien bueno de verdad.

"Lucas nos miró y sonrió
-Tengo un amigo aquí, si queréis podemos pasar todo el día de mañana juntos
Me reí y asentí con la cabeza
-Pues, hasta mañana, por cierto Phoebe mi perro encontró uno de tus zapatos, a ver si mañana vemos el otro-dijo Lucas 
Me reí, ya no me acordaba de que había perdido los zapatos. Tampoco me importaba. 

Amelia y yo nos despedimos de Lucas y entramos en casa, subimos a mi habitación y nos sentamos a hablar.
-Tengo hambre-dijo Amelia en mitad de la conversación-¿Tienes comida?
-En la cocina pero bajar puede suponer encontrarse con mi madre y mi padre y eso puede ser... ¡Horroroso!
-No digas eso de tus padres, ¿Que pasará el día en que no tengas a ninguno de los dos?
-Pues que montaré una fiesta-dije entre risas

Bajamos corriendo a la cocina a comer algo. Mamá estaba allí
-Hola Amelia-dijo mi madre
-También existo ¿Sabías?
-Lo sé pero Amelia no me habla mal


Preparamos la comida y nos fuimos a mi habitación, cuando terminamos la cena nos fuimos a dormir porque teníamos muchísimo sueño."

Llamaron a la puerta, Phoebe se levantó a abrir dejando el diario sobre la mesa. Cuando abrió delante de ella estaba una chica rubia, teñida evidentemente, detrás de ella estaba un chico como si quisiera que no le viera.
-¿Que haces aquí?-dijo Phoebe mirando al chico que agarraba a aquella chica de la mano.

martes, 20 de noviembre de 2012

Capítulo 43

Phoebe regresó de dar su paseo, cogió una Coca-cola y se sentó con el diario en la mano a leerlo. Todos esos recuerdos le encantaban
"Bajé a cenar sin que mis padres se dieran cuenta y luego me fui a la cama, el desajuste horario me pudo muy rápido. Dormí bastante bien, por la mañana sonó mi teléfono, era Amelia, una de las pocas a las que no se puede comprar, una chica decente. Si me hubiera llamado cuando ya estuviera despierta pues le habría contestado pero me despertó así que dejé que sonara. Ya la llamaría yo por la noche o a mediodía. No tenía ganas de moverme de la cama hasta que recordé que tenía que comer con Lucas, me puse de pie y bajé a ducharme. Me arreglé lo máximo que pude sin que pareciera que iba a comer con la reina de Inglaterra. Me puse algo que iba bastante bien con el clima de Florida. Además si la casa de Lucas tenía piscina debería llevar un bikini aunque decidí no hacerlo.

Si quería bañarme siempre podía cruzar la calle y coger un bikini. Me puse unos pantalones cortos y una camiseta blanca que caía por el brazo derecho, con unas Vans negras. Lista. Bajé a desayunar, para mi desgracia mis padres estaban ahí. Parecía que me esperaban

-¿A donde vas hija?-dijo mi madre 
-Pues el vecino de enfrente me ha invitado a comer, ¿Alguna pregunta más? ¿Como si maté al presidente Kennedy?
La mirada de desaprobación de mi padre tenía intenciones de intimidarme pero no lo consiguió, nunca le tuve miedo a mis padre.
-No tranquila hija
Terminé de comerme una galleta y salí hacia la casa de Lucas.

Llamé a la puerta, oí como alguien decía "Ya voy yo" era Lucas evidentemente. Me abrió la puerta y me invitó a entrar. Su madre fue a recibirme, era una mujer encantadora no como la arpía que tengo yo por madre.
-¿La has invitado a comer Lucas?-dijo Charlotte
-Si mamá
-Me parece maravilloso, me has caído muy bien Phoebe y la verdad es que me gusta que mi hijo tenga amigas tan maravillosas como tu
Sonreí alegremente, eso me halagaba. Lucas me miró.
-Ya sabéis que nosotros a las dos y media nos vamos ¿Verdad?-dijo Charlotte
-Si mamá-dijo Lucas-nosotros nos quedaremos en la piscina-me miró- ¿Has traído bañador?
-No, pensé que podría cruzar la calle y trepar hasta la ventana para coger uno
-¿Trepar?
-Si, así mi madre no se entera de que he entrado en casa y no me habla lo cual es maravilloso.
Lucas se rió.

Subimos a su habitación, era impresionante. Me senté en la cama y él se sentó junto a mi.
-No te llevas bien con tu madre-dijo Lucas
-No, es muy pesada, a veces me gustaría librarme de ella para siempre, el resto de las veces solo momentaneamente
-No digas eso de tu madre que no va a estar siempre
-Lo sé, lo peor es que ella tampoco entiende eso, ella no es capaz de ver que no soy capaz de entenderla. Ni ella a mi pero ella tampoco se esfuerza, lo cual es frustrante.
-Te entiendo
El se apoyó en la pared y me hizo un gesto para que me sentara a su lado, me senté junto a él, Lucas me pasó su brazo sobre los hombros y yo apoyé la cabeza en su pecho.

-¡CHICOS A COMER!- gritó Charlotte desde la cocina
Me puse de pie y esperé a que él se levantara para bajar"

Phoebe recordó aquel día, era maravilloso, Lucas la trataba muy bien.

"Bajamos corriendo a comer, todo tenía una pinta deliciosa, la madre de Lucas cocinaba bien y eso era bueno evidentemente.
-¿Tienes hermanos Phoebe?-dijo Charlotte con una sonrisa
-Bueno, tengo una hermana gemela y un hermano mayor
-¿Han venido contigo?
-Gracias a dios no, mi hermana es muy perfecta además de rarita y mi hermano ¿Que quieres que te diga? Tiene 18 años, le dejaron quedarse en casa así que decidió no venir.
-¿Como es Malibu y todo eso?-dijo Lucas
-Pues es bastante ajetreado, siempre está lleno de gente, yo prefiero las playas de mi barrio, no hay mucha gente y al ser bastante grandes son perfectas.
-¿Tu barrio?-dijo Charlotte-¿En que barrio vivías?
-Pues yo soy de Palm Springs
-Es un gran barrio-dijo Charlotte
-Si, aunque sinceramente prefiero Alford a Los Ángeles, la vida allí es muy ajetreada y aquí es como más... tranquila
-Sí-dijo Lucas sonriendo- a veces eso se agradece

La comida fue maravillosa, mucho mejor que la de algunos restaurantes en los que había comido
-Bueno chicos, nosotros nos vamos-dijo Charlotte sonriente
-Vale mamá-dijo Lucas
Los padres de Lucas se fueron y nosotros nos quedamos solos en casa, hacía muchísimo calor, como se notaba que es Florida.
-¿Nos damos un baño?-dijo Lucas
-Vale-dije yo sonriente- tengo que ir a por mi bikini a casa
-¿Te acompaño?
-Vale

Fuimos a casa, pasamos para la parte de atrás del jardín sin hacer ruido y yo empecé a trepar, vi la mirada preocupada de Lucas mientras subía. Llegué a la ventana de mi habitación, me deslicé por ella y entré en la habitación. Me puse un bikini negro de palabra de honor y volantes, tampoco me compliqué mucho. Cogí la ropa en la mano. Me volvía a poner las Vans y me asomé a la ventana

-Lucas-dije bajito, pero lo suficientemente alto para que el me oyera
-¿Vas a bajar en bikini?-se rió
-Si, pilla la ropa
Lancé mi camiseta y los pantalones y empecé a bajar del mismo modo que había subido. Al llegar abajo Lucas me dio la ropa y nos fuimos hacia su casa, pasamos para la parte de atrás del jardín.

Me senté en el suelo mientras esperaba a que Lucas bajara. Llegó por detras y me dio unos suaves golpecitos en el hombro así que me llevé un pequeño susto. Se sentó a mi lado
-¿Que hacías?-dijo Lucas
-Pensar
-¿Se puede saber en qué?
-Pues pensaba en mi amiga Amelia
-¿Amelia?
-Si, ya sé que no es el nombre más normal ni más bonito del mundo pero ella es una gran chica además de mi mejor amiga
-Entiendo. ¿Que harás cuando comiencen las clases?
-Joderme y quedarme aquí

Lucas se puso de pie, me cogió en brazos y me tiró al agua, cuando salí el estaba pataleando de la risa.
-Tu vas a morir-dije mientras corría hacia él

Lucas se puso de pie y empezó a correr al rededor de la piscina. Lo que tenía su casa que era especial era que, si se saltaba la baya del jardín detrás había un gran prado.

Lucas saltó la baya y yo fui detrás de él, le oía reírse, se lo estaba pasando en grande. Corría rapidísimo y se debía de creer que si quería no podría pillarle, me quité los zapatos empapados y los tiré por los aires y empecé a correr mucho detrás de él mientras me reía. Era mágico, como de película.

Le alcancé, me tiré al suelo y le agarré por las piernas y el se cayó conmigo, los dos nos reímos mucho. Nos pusimos de pie
-Oh, oh-dijo Lucas preocupado
-¿Que pasa?
-No veo la casa
-¿Como?-dije yo asustada

Pasamos la tarde vagando por ahí en busca de la casa. Llegó un momento en el que el cansancio me pudo y me tuve que sentar. Lucas que iba delante se sentó a mi lado
-¿Te llevo?
-No hace falta
Lucas se puso de pie y me cogió en brazos de forma que su frazo izquierdo rodeaba mi cintura y su brazo derecho me agarraba por los muslos. Pasé mis brazos al rededor de su cuello
vvv
-Tengo una idea-bajé al suelo de un salto y me subí a un árbol. Desde ahí veía la casa. Le indiqué a Lucas hacia donde debíamos ir. En quince minutos ya estábamos de vuelta"